Si tecleas en Google “Juan Soto Ivars” el
primer resultado te remitirá a su blog en wordpress. Un espacio diáfano
en el que fácilmente accederás a su bio-bibliografía oficial. Verás que
hablamos de uno de los periodistas culturales más activos del país y
quizá te sorprenda un poco que con apenas veintisiete años haya
publicado ya tres novelas y antologado un par de libros de relatos pero,
de vez en cuando, esas cosas pasan. No obstante, quédate ahí. No
pretendas profundizar. No quieras documentarte para conocer mejor al
individuo porque probablemente acabarás por volverte loco. Insisto, bajo
ningún concepto trates de seguir su actividad en las redes sociales —su
Microblog Acribillante—… sin duda pronto acabarás sufriendo una
sobredosis cibernética. No quieras seguir su rastro en la blogosfera
literaria; ni mucho menos intentes deslindar la realidad de la ficción
en todas esas leyendas negras (o rosas) que ahora mismo siguen
expandiéndose por las redes wi fi pero, sobre todo… nunca, never, le pidas que te conceda una entrevista. ¿Quién es Juan Soto Ivars? ¿Existe realmente o es más bien lo que parece, un personaje literario a medio camino entre el Dorian Gray de Wilde y el Tyler Durden de Palahniuk? Veamos…
LEER ENTREVISTA
viernes, 6 de septiembre de 2013
'MASH UP' O LA PRÓXIMA REVOLUCIÓN DE LA LITERATURA
Orgullo y prejuicio y zombis ideado por David Borgenicht, James Rekulak -editor y director creativo respectivamente de Quirk Books (Libros Peculiares)- y perpetrado por Seth Grahame-Smith ha sido el primer mordisco al mercado editorial de la nueva, atractiva y experimental moda de los mash up que, como los no-muertos del título, no dejarán de extenderse como una plaga en busca de cerebros vivos.
El origen
¿Qué pasaría si a las densas y sentimentales tramas de las novelas victorianas de Jane Austen les añadiésemos un poquito de acción en forma de un puñado de muertos vivientes merodeando por todas partes?... simplemente una nueva propuesta literaria estallando en varias direcciones diferentes. Un revival de los grandes clásicos por un lado y un papel central en la última moda literaria del Apocalipsis zombi por otro.
El resultado: una nueva fórmula para la elaboración de best-sellers "exprés" que, a diferencia de la tónica general del resto de superventas, garantizan un mínimo de calidad avalada por el clásico en el que se apoyan.
Conclusión: la pandemia vírica es inevitable.
Propagación
Android Karenina, Mujercitas y hombres lobo, Abraham Lincoln: cazador de vampiros... la plaga está en marcha.Hay un proyecto de zombificación de La casa de Bernarda Alba y multitud de peticiones del estilo de Pedro Páramo: cazador de fantasmas. Las críticas, no obstante, al fenómeno mash up son demoledoras desde los sectores más tradicionales y puristas de la crítica equiparándolos, no sin razón, a los remixes musicales y definiéndolos como un ejemplo más de la actual cultura del corta-pega. Externa y superficialmente podría ser así pero la filosofía y el espíritu del fenómeno va mucho más allá convirtiéndose en un subgénero definitorio de la mentalidad de toda una generación.
Existen ya abundantes testimonios de profesores anglosajones que avalan los beneficios de los mash up en las clases de Literatura y también en España algunos atrevidos han realizado con éxito el experimento. Es evidente que las criaturas de serie B pueden hacer mucho más atractiva la Literatura especialmente para los adolescentes, a la vez que no se pierde de vista la referencia de los grandes, aunque muchas veces desfasados, modelos literarios.
Además las "vías de infección" de los mash up van mucho más allá de la simple superposición de unos cuantos muertos vivientes, hombres lobo o vampiros... hablamos de renovación, adaptación y adecuación de la gran Literatura precisamente en éste momento en el que el mundo del libro en su conjunto se enfrenta al advenimiento de la revolución digital y el libro electrónico.
Los debates en torno al eBook son el día a día del mundo editorial hasta el punto de teñirse a menudo de tintes cercanos a la paranoia. Unos optan por cavar trincheras tratando de retrasar lo inevitable mientras que otros se lanzan a ciegas sobre el campo de combate sin tener muy claro todavía en qué dirección correr.
Futuro
Mientras autores, editores, distribuidores, libreros y lectores titubean a la hora de dar los primeros pasos sobre los cenagosos páramos del libro electrónico, la batalla de los soportes y la cesión de derechos continúa de modo que los e-Readers salen al mercado con amplios catálogos de clásicos liberados de derechos de propiedad intelectaual mientras que autores y editores se preparan para la explosión de la oferta que significará la digitalización del mercado con las consiguientes posibilidades de difusión global para todo tipo de productos donde importará mucho más la creatividad que las inversiones de capital; panorama en el que será complicado destacar y fundamental el posicionamiento de los productos.¿Alguien no ve aún las posibilidades de los mash up sobre este futuro escenario?... el aval y el respaldo de un clásico sobre el eBook de un autor novel para aislarlo entre la marea de títulos electrónicos.
Deconstrucción, mutación y posesión infernal de los clásicos... ese es -como siempre- el futuro.
Y los mash up, de alguna manera, formarán parte de ese futuro.
(Publicado originalmente en Suite 101 el 27/11/2010)
miércoles, 4 de septiembre de 2013
ENTREVISTA PAISAJES ELÉCTRICOS MAGAZINE: EMILIO BUESO
Emilio Bueso (Castellón, 1974) lleva años siendo un
autor de referencia entre los seguidores del terror literario, tanto en
el género corto como en el largo, donde a través de la novela Diástole (Salto
de Página, 2011) revisa el género fusionándolo con la literatura de
viajes y la novela negra. No obstante, es a mediados de 2012 cuando su
nombre trasciende el panorama meramente literario y comienza a
expandirse como una venérea viral por los antros más oscuros y
recónditos de la World Wide Web.
La razón es Cenital (Salto de Página, 2012), la tercera
novela de Bueso, donde narra el colapso de la civilización occidental a
causa de su desastrosa gestión de los recursos energéticos. Cenital es
también la historia de Destral, un tipo corriente devenido en el líder
profético que intuyó el peligro y movió el culo para hacer algo al
respecto pero, a la vez, nos encontramos con una novela coral donde se
entrelazan las historias de una treintena de personajes desde el
presente más inmediato hasta ese futuro distópico hacia el que sin
apenas darnos cuenta estamos siendo abocados. En teoría es una novela de
anticipación pero el principal problema es que, entre el ahora y el
después, Bueso apenas nos dejaba un par de años de margen de los que
hemos apurado ya seis meses. Es por eso por lo que nos ponemos en
contacto con el autor en busca de una “actualización” o, si lo prefiere,
un “informe de daños”.
"Tengo una pistola", Cascaradenuez y la generación literaria 2.0
Si vives en España y eres lector de narrativa tal vez estés saturado ya de novelas de temática histórica y guerracivilista; en ese caso sigue leyendo este artículo, si no... también, porque estamos a punto de hablar de una novela que marcará una época. Una novela que sin duda aparecerá en los manuales -seguramente en formato digital- que estudiarán tus hijos.
¿Por qué los jóvenes no leen?
Por supuesto que lo hacen pero de otra manera, a través de otros medios y de nuevos formatos que responden a gustos, motivaciones e intereses diferentes, y en ocasiones pioneros. Y si lo que queremos es que lean Literatura tal vez sigamos olvidándonos de hablarles en su propio idioma.
Aún en el caso de que sepan quién fue, tampoco resulta
demasiado descabellado suponer que no les interese lo más mínimo leer
acerca de las ingeniosas hazañas del hidalgo don Francisco Franco y
demás bandidos por el estilo, no obstante, el caso es que la oferta
literaria patria sufre desde hace años una pandemia de revisionismo
histórico que, de indudablemente necesario, ha pasado a convertirse en
repetitivo hasta el punto de la extenuación. El título de Isaac Rosa ¡Otra maldita novela sobre la Guerra Civil!
(2007), tal vez ejemplifique perfectamente el estado de la cuestión. No
obstante, es precisamente la monotonía gris del contexto la que
facilita que la novedad resulte más brillante.
Tengo una pistola: una novela generacional
Una novela generacional en los dos planos de la palabra.Una novela, por un lado, que define perfectamente -por medio del clásico recurso literario de llevar todas las características a su último extremo- a un sector de población determinado y -no lo olvidemos- en continúa expansión en progresión geométrica: la generación de Internet, la generación digital, la próxima generación, la "generación Cascaradenuez"... el futuro.
Una novela, por otro lado, que sitúa a su autor, Enrique Rubio, al frente de lo que necesariamente se impone como nueva generación literaria que se atreva a enfrentar la revolución digital desde dentro, dando cabida en la narrativa española a temáticas más ligadas con la realidad inmediata (ciencia, tecnología, redes sociales...) y abriendo así el espacio narrativo a la necesaria reflexión sobre las virtudes y defectos de la sociedad virtual.
Lorenzo Silva que apadrinó con un significativo prólogo el lanzamiento de Tengo una pistola (Booket, 2009), la define como "novela 2.0" y, extendiendo la etiqueta, confiamos en que en no mucho tiempo podamos estar hablando ya de la Generación literaria 2.0.
La historia de un hikikomori occidental
Cascaradenuez -sólo conocemos al protagonista por su metafórico nick de Internet- tiene veinticinco años y lleva diez encerrado en su hogar por decisión propia. El mundo que sus padres y los padres de sus padres han creado para él no le atrae en absoluto. Es más, le da miedo, con todos esos gritos y la locura merodeando por todas partes... Como cada vez más gente en las sociedades hipertecnológicas, Cascaradenuez se declara fóbico social y prefiere el seguro aislamiento que le proporciona el interior de su "Casa" donde tiene una conexión ADSL que le proporciona todo lo que necesita, música, películas y cantidades inabarcables de sexo capaces de aturdir un millón de vidas que le facilitan, además, la forma perfecta de ganarse la vida trabajando como webmaster de páginas porno.Nada de lo que hay fuera le interesa y su único contacto personal es el psicólogo que le visita regularmente y al que recibe con un casco de motorista en la cabeza. A través de Internet se puede comprar cualquier cosa; el cartero y los repartidores dejan a su puerta todo lo que Cascaradenuez necesita... Incluso una pistola.
Ahora podrá decidir cuándo termina el juego. Si las cosas se ponen feas sólo tendrá que apretar el gatillo para que aparezca el letrero de Game Over y, si dispones del poder de tomar la última decisión, el resto de las cosas comienzan a dar menos miedo.
Ahora, con el casco y la pistola quizás Cascaradenuez se atreva a salir de "Casa"...
Enrique Rubio: ¿el próximo autor de culto?
Enrique Rubio (Murcia, 1978), representa el modelo de nuevo escritor. El escritor que no le tiene miedo a la revolución del libro digital y la piratería electrónica porque conoce cómo funciona el ciberespacio. El escritor que ha intuido que, de ahora en adelante, la palabra FIN ya no significará el final del libro ni del trabajo del autor y por eso podréis encontrar al propio Cascaradenuez en las redes sociales porque los personajes que quieran "funcionar" en el siglo XXI han de saber y/o poder abandonar el papel para interactuar en el ciberespacio con sus lectores.Se nota y, él mismo lo reconoce, que Rubio ha leído a Bukowski, Kennedy Toole o Ray Loriga pero, quizás, sus mayores referentes sean Woody Allen (al que no obstante, se permite golpear en la cabeza con un bate de béisbol, cuando se lo encuentra en un Manhattan infestado de zombis en el videojuego "en modo operativo" en el que se han transformado sus horas de sueño), Chuck Palahniuk y la saga Matrix de la que constantemente juega a ser una contrarréplica paródica a la vez que un homenaje en forma de negativo fotográfico... el -a priori- enemigo abstracto se llama aquí Generatriz y es la representación suprema de todas las imperfecciones humanas frente a la limpia, cómoda y equilibrada tecnología.
No obstante, como en todas las grandes obras, los distintos niveles de lectura -psicológicos, sociológicos, filosóficos...- se solapan hasta deparar un soberbio y constante debate dialéctico del que cada lector deberá extraer sus propias conclusiones.
De modo que...
"¿Eres tú uno de los Elegidos Anti-Generatriz?"...
"¿Te apetece jugar?"...
(Reseña publicada originalmente en Suite 101 el 2/1/2011)
lunes, 25 de febrero de 2013
'Cenital': El manual de supervivencia de Emilio Bueso
A causa de alguna extraña parafilia aún por catalogar
experimentaba indescriptibles pulsiones internas ante las ficciones que me
presentaban la raza humana desapareciendo del mapa.
Digamos que era de esa clase de gente a la que le va el
rollo apocalíptico así que en cuanto conseguí un ejemplar de Cenital las piernas enseguida comenzaron
a temblarme de excitación pero el problema era que la gasolinera abandonada de
la portada me había puesto tan
cachondo que al principio me costaba trabajo pasar las páginas.
Era junio de 2012 y suponía que lo que estaba leyendo era
una novela pero a ratos aquello se convertía en un ensayo que de pronto me
helaba la sangre con la que trataba de mantener mi aberrante erección. Decidí
entonces que simplemente se trataba de una ficción especulativa pero mucho
antes de la mitad ya estaba convencido de que lo que tenía entre manos no era
otra cosa que un manual de supervivencia.
De pronto el fin del mundo me dio miedo.
Mi genocida perversión sexual desapareció para siempre del
mismo modo que ante el advenimiento de los vídeos caseros distribuidos por
Internet había desparecido mi interés por las películas pornográficas rodadas
en el Valle de San Fernando.
Esa era la analogía… las ficciones apocalípticas, como las
películas porno, no son creíbles, no tienen argumento, se centran en el cómo y se quitan de encima el por qué con cuatro líneas de diálogo.
Vayamos al grano… gemidos, lamentos y unas cuantas explosiones antes de
inundarlo todo.
Cenital sin embargo, como las grabaciones de sexo casero, es puro realismo. No
hay maquillaje y se pueden ver los granos y las axilas mal rasuradas. Las
lorzas fruto de nuestra inconsciente opulencia desbordan por todas partes. De
pronto te das cuenta de que no se trata de una película sino de sexo de
verdad.
Cenital curó mi parafilia pero a la vez me jodió la vida. Ahora estaba de veras
asustado y paranoico.
Durante cinco minutos pensé en escribir una reseña de la
novela y tomé unas cuantas notas al respecto pero justo entonces la radio
anunció que el ministro de economía acababa de solicitar y obtener de la Unión
Europea el rescate de los cien mil millones a la banca española.
¡Mierda!... Yo acababa de leer exactamente aquello. Repasé
el índice y volví al capítulo en el que Bueso había escrito palabra por palabra
lo que estaba pasando.
Angustiado consulté la fecha de edición: marzo de 2012.
Teniendo en cuenta la lentitud del proceso editorial, lo
normal es que el manuscrito llevase algunos años acabado antes de su
publicación a lo que habría que añadir quizás otro de redacción… ese era el
margen.
Bueso no era un escritor, era un puñetero profeta de los
que aciertan.
Había narrado el futuro con años de antelación y lo que
augura para después es aún peor.
Bueso
habla de las teorías maltusianas y hace referencia a los colapsos de algunas de
las civilizaciones que nos han precedido. Asegura que estamos reproduciendo
paso a paso el estándar para el modelo establecido.
Somos fieles replicantes.
Por supuesto al instante abandoné mi inconsciente impulso
de reseñar Cenital.
Capté el mensaje y comprendí que sería imposible salvar
todos los culos de modo que mejor cerrar el pico y poner el mío a salvo cuanto
antes porque Cenital es también el
nombre de la ecoaldea a la que todos querrán mudarse cuando ya sea demasiado
tarde y, evidentemente, no habrá sitio para todos.
Mi novia me pidió entonces que le prestase el libro pero
mis reflejos sinápticos reaccionaron con rapidez y sin titubear le dije que lo
había perdido o, mejor, que lo había tirado a la basura.
No podía permitirle la más mínima concesión al boca a boca.
El mundo se estaba yendo al carajo pero en el fondo yo era
optimista porque sabía que en Cenital había
unos cuantos flotadores y además… ¿cuántas probabilidades había de que la
novela de un autor español menor de cuarenta se convirtiese en un éxito?
Lo único que me preocupa es que en la World Wide Web me he
encontrado ya con más de un centenar de gilipollas que han cometido la
imprudencia de reseñar Cenital. Resulta
que el marketing viral solo funciona
cuando no debería de hacerlo y, según parece, la segunda edición está a punto
de agotarse.
La inefable Ley de Murphy.
Problemas, problemas, problemas… demasiados lectores
suficientemente informados con los que pelear por los restos del
naufragio.
Compruebo mis reservas de combustible y decido que podría
permitirme el lujo de derramar un par de bidones en los almacenes de la Editorial
Salto de Página si a los inconscientes de sus responsables se les ocurriese la
mala idea de lanzar una tercera edición.
Mientras pulo los pequeños detalles de mi plan trato de
convencerme de que no sería un despilfarro innecesario de gasolina. Hablamos de
previsión de futuro.
martes, 12 de febrero de 2013
El escritor gonzo
(Cartas de aprendizaje y madurez)
de HUNTER S. THOMPSON
Advertencia inicial: solo
para letraheridos y cagatintas.
Hace algo más de seis años y aún bajo los efectos
psicotrópicos y el subidón de adrenalina provocados por la lectura de Miedo y asco en Las Vegas, fue cuando
comencé a enviar anónimos cada vez más violentos y amenazadores a la sede de la
editorial Anagrama clamando por la reedición de los textos de Hunter S.
Thompson que llevaban más de veinte años descatalogados en España.
Confusamente trataba de hacerles entender a los esbirros de
Jorge Herralde que tras arduas investigaciones a base de búsquedas combinadas
en Google había llegado a la conclusión de que tan solo en la vieja piel de
toro éramos más de medio millón los aspirantes a escritor maldito y todos nos habíamos leído ya la docena y media de
Compactos de Bukowski.
El viejo Hank sistematizó el realismo sucio pero, probablemente, la fascinación que provoca en todos los letraheridos y
cagatintas del mundo tenga mucho que ver con el descarnado biografismo mediante
el que relata la persecución del sueño
del escritor frustrado. Más allá de etiquetas literarias, el mito de
Bukowski representa una hoja de ruta. Un plazo. No pudo vivir de la literatura
hasta pasada la cincuentena pero, ¡demonios!, miradlo ahora… el puñetero
referente de cientos de miles de infectados por la venérea literaria.
No obstante, por aquí ya hemos plagiado todos sus textos;
nos hemos entregado con fruición a imitar su estilo y a la fuerza hemos sido
impelidos a reproducir también su periodo de formación en todo el catálogo de
empleos temporales, precarios y no cualificados. El mundillo literario sigue siendo esa fiesta que siempre se
desarrolla al otro lado de la ciudad y para la que nunca tenemos invitaciones
así que necesitamos nuevos estímulos para no venirnos abajo y seguir sentados
ante el teclado con la esperanza de que tarde o temprano saltarán las monedas
cada vez que aporreemos las teclas.
Así que ahora que con el advenimiento de la Web 2.0 se
confirma la tendencia de que pronto habrá más escritores que lectores, parece
que al fin los muchachos de Anagrama se han dado cuenta de que por ahí hay una
brillante veta de mercado.
![]() |
| Fear and Loathing Cover by CaptainChibi |
Necesitábamos otro icono borrachuzo, drogota e independiente
que hubiese salido de la nada para sembrar el panorama literario de latas de
cerveza vacías y apagar colillas en los sillones de los eruditos y eso es,
precisamente, lo que vamos a encontrar en El
escritor gonzo de Hunter S. Thompson.
Bajo el afortunado título se recogen dos volúmenes con una
selección de las cartas que cada madrugada Thompson comenzaba a escribir
compulsivamente cuando consideraba que la mezcla de ron y cerveza era ya
demasiada para seguir trabajando en las novelas que siempre le rechazaban las
editoriales o bien en sus personales artículos de reportero freelance que, surgidos al calor del
Nuevo Periodismo, pronto inaugurarían el subgénro
gonzo donde la vivencia del reportero y su búsqueda de información a menudo
cobran mayor importancia que la noticia misma.
La primera parte, bajo el título de ‘El camino de la
dignidad’ recoge la correspondencia que va de 1955 a 1967 (versión original: The Proud Highway, Villard Books, 1997).
La segunda, ‘Miedo y asco en América’ corresponde al período entre 1968 y 1976
(Fear and Loathing in America, Simon
& Schuster, 2000).
Personalmente nunca he sido demasiado partidario de este
género para eruditos freudianos y filólogos cotillas pero, en este caso, no se
trata de husmear en el cajón de los calzoncillos de ningún escritor fiambre
puesto que cuando se publicaron los
originales el Doctor HST aún no se había pegado el tiro en la sien y, en
ambos volúmenes, se percibe la voluntad del autor de sistematizar definitivamente
tanto su concepto de la ficción y
el periodismo como su visión siempre rayando lo paranoide del mundillo
literario y el contexto sociopolítico.
El resultado es un ciclo formativo por entregas a la vez
que un manual de supervivencia para adentrarse en la jungla literaria y/o
periodística.
Una obra que quizás no sea para leer de una sentada sino
más bien para dosificar como se hace con la Biblia en las iglesias (Carta
primera de S. Thompson a los… ); en definitiva y, retomando la idea
introductoria, un libro de cabecera para todo escritor, periodista o bloguero
que se resista a tirar la toalla aún después de haber estado besando la lona en
todos los asaltos.
Recomendación final:
imprescindible para letraheridos y cagatintas.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Una chica tunecina
EXTERIOR. NOCHE
PARQUECITO DE EXTRARRADIO EN UNA CIUDAD DE PROVINCIAS
Han atrasado todos los relojes y un tipo aburrido busca qué hacer con la hora extra.
Enciende un cigarrillo y contempla como todos esos zombis continúan arrastrándose.
Un grupo de chicas con velo se acercan cargadas de bolsas y se sientan en un banco próximo.
El tipo aburrido acaba de regresar de un viaje relámpago por la Cataluña profunda y no se sorprende ya del nuevo arquetipo demográfico, no obstante, además de los zombis y los vampiros, parece haber algo distinto en esta noche, en este parque de este extrarradio de esta ciudad de provincias...
Las muchachas del velo islámico están abriendo botellas de refrescos y alcoholes blancos y ningún moro alfa vigila el territorio.
Únicamente es el tipo aburrido quien no les quita el ojo de encima.
De repente, un destello anaranjado en mitad de la noche adelantada que el tipo aburrido confunde al principio con la llama de algún mechero hasta que, guiñando los ojos, comprende que se trata de un libro. Uno pequeño. Casi un panfleto.
Un par de hombres lobo cruzan entonces el parque pisando la hierba pero huelen a perfume y maquillaje.
Aroma de marca registrada como de noche junkie de Halloween.
Todo queda claro entonces. Las muchachas no son nada más que bellas Sherezades en busca de un poco de marcha. De alguien que quiera escuchar sus cuentos.
Tienen sus petardos pasando de mano en mano a la vez que ese libro anaranjado que comienza a tener algo de hipnótico.
El tipo aburrido TIENE que saber de qué se trata.
Se acerca a las muchachas y desde aquí distingue ya los metales refulgentes que enfatizan sus rostros ocultos aún por los velos. El tipo aburrido nunca ha sabido calcular las edades y menos aún puede hacerlo ahora con todos esos velos flotando... pero espera o desea que al menos hayan cumplido los dieciocho.
Teme que lo tomen por un pervertido pero mucho peor... ellas murmuran cosas como "chapa" o "secreta".
Él trata de explicarles que no tiene nada en contra de los botellones. Trata de explicarles que no tiene claro si pertenece a la generación que los inventó o, tal vez, a la que los sistematizó como modo de conocimiento pero que, de todas formas, le gustan mucho.
Le apetecería un buen trago de alguna de esas botellas pero, sobre todo, NECESITA saber por qué hay un libro en mitad de todo el asunto.
Ellas recelan como gatas callejeras pero el tipo aburrido no parece gran cosa. No da demasiado miedo así que le ofrecen un trago y tal le vez le guiñen un par de ojos felinamente homicidas.
Luego le hablan de la chica tunecina.
El libro no les ha costado ni la mitad que cualquiera de las botellas y, dicen, "esta sí que es merca de la buena".
Ya no quieren ser Lady Gaga, ahora todas ellas quieren ser como la chica tunecina y por eso esta "noche capitalista de mierda", todas se han puesto el velo islámico por más que la chica tunecina nunca lo haya llevado.
El tipo aburrido se va, embriagado aún por el alcohol de los perfumes, antes de que ellas se den cuenta de que de veras es un pervertido y de camino a su cueva busca desesperadamente, otra vez, el mismo destello anaranjado.

TIENE QUE SABER QUÉ ES LO QUE PASA
http://marcelo-garcia-martinez.suite101.net/una-chica-tunecina-o-la-revolucion-de-la-dignidad-a71539
PARQUECITO DE EXTRARRADIO EN UNA CIUDAD DE PROVINCIAS
Han atrasado todos los relojes y un tipo aburrido busca qué hacer con la hora extra.
Enciende un cigarrillo y contempla como todos esos zombis continúan arrastrándose.
Un grupo de chicas con velo se acercan cargadas de bolsas y se sientan en un banco próximo.
El tipo aburrido acaba de regresar de un viaje relámpago por la Cataluña profunda y no se sorprende ya del nuevo arquetipo demográfico, no obstante, además de los zombis y los vampiros, parece haber algo distinto en esta noche, en este parque de este extrarradio de esta ciudad de provincias...
Las muchachas del velo islámico están abriendo botellas de refrescos y alcoholes blancos y ningún moro alfa vigila el territorio.
Únicamente es el tipo aburrido quien no les quita el ojo de encima.
De repente, un destello anaranjado en mitad de la noche adelantada que el tipo aburrido confunde al principio con la llama de algún mechero hasta que, guiñando los ojos, comprende que se trata de un libro. Uno pequeño. Casi un panfleto.
Un par de hombres lobo cruzan entonces el parque pisando la hierba pero huelen a perfume y maquillaje.
Aroma de marca registrada como de noche junkie de Halloween.
Todo queda claro entonces. Las muchachas no son nada más que bellas Sherezades en busca de un poco de marcha. De alguien que quiera escuchar sus cuentos.
Tienen sus petardos pasando de mano en mano a la vez que ese libro anaranjado que comienza a tener algo de hipnótico.
El tipo aburrido TIENE que saber de qué se trata.
Se acerca a las muchachas y desde aquí distingue ya los metales refulgentes que enfatizan sus rostros ocultos aún por los velos. El tipo aburrido nunca ha sabido calcular las edades y menos aún puede hacerlo ahora con todos esos velos flotando... pero espera o desea que al menos hayan cumplido los dieciocho.
Teme que lo tomen por un pervertido pero mucho peor... ellas murmuran cosas como "chapa" o "secreta".
Él trata de explicarles que no tiene nada en contra de los botellones. Trata de explicarles que no tiene claro si pertenece a la generación que los inventó o, tal vez, a la que los sistematizó como modo de conocimiento pero que, de todas formas, le gustan mucho.
Le apetecería un buen trago de alguna de esas botellas pero, sobre todo, NECESITA saber por qué hay un libro en mitad de todo el asunto.
Ellas recelan como gatas callejeras pero el tipo aburrido no parece gran cosa. No da demasiado miedo así que le ofrecen un trago y tal le vez le guiñen un par de ojos felinamente homicidas.
Luego le hablan de la chica tunecina.
| Lina Ben Mhenni. Foto: Thomas BREGARDIS - Ouest-France |
Ya no quieren ser Lady Gaga, ahora todas ellas quieren ser como la chica tunecina y por eso esta "noche capitalista de mierda", todas se han puesto el velo islámico por más que la chica tunecina nunca lo haya llevado.
El tipo aburrido se va, embriagado aún por el alcohol de los perfumes, antes de que ellas se den cuenta de que de veras es un pervertido y de camino a su cueva busca desesperadamente, otra vez, el mismo destello anaranjado.

TIENE QUE SABER QUÉ ES LO QUE PASA
http://marcelo-garcia-martinez.suite101.net/una-chica-tunecina-o-la-revolucion-de-la-dignidad-a71539
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